Lobero Irlandés

Historia del Lobero Irlandés

Orígenes de la raza

El Lobero irlandés, también conocido como El Gran Cazador de lobos, Irish Wolfhound y Lebrel irlandés es una raza canina muy antigua que proviene de Irlanda. Se cree que estos perros datan del año 7000 antes de cristo ya que restos encontrados que datan de esos años tienen similitudes muy grandes con el Lobero actual. A su vez también se han encontrado documentos que detallan la presencia de grandes “perros lobo” en Irlanda hace más de dos mil años atrás.

Hay escritos que también mencionan que este perro en la época medieval era únicamente patrimonio de los nobles y se tenía acceso a ellos dependiendo de su estrato social y acorde a esto era la cantidad de Loberos que podían tener.

El Lobero irlandés es conocido desde el año 395, descienden de los Lebreles que eran utilizados por los Celtas de Irlanda para cazar lobos, ciervos, alces, jabalíes y otras presas, siempre de gran tamaño. Más tarde los romanos importaron a este animal y comenzaron a utilizarlo con fines similares en su imperio.

Además de ser utilizados para la caza de animales grandes, estas mascotas también han cumplido la función de perros de guerra. Se dice que eran usados para tirar a los guerreros de sus caballos y carros en los enfrentamientos que se producían en los campos de batalla.

De la extinción al reconocimiento de clubes

A fines del siglo XVIII los Irish Wolfhound también sufrieron los problemas de hambre de Irlanda, esto sumado a la desaparición de los lobos que enfrentó esta región casi ocasiona la extinción del animal. Pero gracias a un grupo de expertos, fanáticos de la raza y criadores de estos Lebreles se lograron conservar varios ejemplares de la raza y se evitó que estos perros gigantes desaparecieran.

A mediados de 1862, George A. Graham, un Capitán escocés del Ejército Británico hizo varios cruces entre Dogos Alemanes o Gran Daneses, Lebreles escoceses y Scottish Horsham, perros que derivan del Lebrel Irlandés muy similares de apariencia aunque bastante más pequeños, para reforzar los pocos ejemplares de Lobero Irlandés que quedaban, fue así que logró salvar a la raza y evitar su extinción.

Fue el Capitán Graham también quien fundó el primer club de esta raza en 1885. Su primer reconocimiento por Kennel Club británico llega recién en 1925.

Anécdotas históricas

Cuentan que en la época medieval dependiendo de las funciones que desempeñaba cada persona era la cantidad de perros de esta raza que podían tener. Por ejemplo un escritor que era considerado como noble pero de los niveles más inferiores dentro de la nobleza, podía acceder a la tenencia de dos ejemplares de Loberos Irlandeses. Por otro lado un jefe de ejército podría superar debido a su gran reconocimiento dentro de la nobleza a más de 100 ejemplares de esta raza.

Se cuenta que hubo jefes de ejército que llegaron a tener hasta 500 ejemplares de esta raza en Gran Bretaña.

Otra muy conocida pero triste historia relacionada con estos canes relata el caso de un Irish que fue obsequiado por el príncipe de Inglaterra a su hijo en el año 1210.

Este Lobero fue encontrado un día cubierto completamente de sangre y el rey suponiendo que había lastimado de gravedad a su hijo le dio muerte al animal de inmediato. Lo que había pasado realmente es que el Lobero Irlandés había salvado al hijo del rey del ataque de un lobo feroz y de allí provenía la sangre que lo cubría por completo.

Al día de hoy hay un monumento en Gales levantado en honor al valor de este animal de nombre Gelert.

Existen muchas historias que giran alrededor de estos ejemplares, hay una muy conocida, aunque también muy fantasiosa, que relata que un hechizo convirtió a la princesa de Irlanda en perro. El sobrino de la princesa hizo que un mago rompiera este hechizo pero antes de que esto se concrete la princesa, convertida aún en perro, dio a luz a dos cachorros de Irish, quienes se decía que habian sido los precursores de la raza. Es en base a esta leyenda que a esta raza de perros se le adjudica una gran inteligencia.

En 1902 el Lobero fue nombrado como perro oficial de la guardia irlandesa, rol que hasta la fecha actual sigue desempeñando.

Imágenes de cachorros de lobero Irlandés

Personalidad del Lebrel Irlandés

El Lobero es uno de los perros más tranquilos que hay en la actualidad. Este tipo de perros sería ideal para todo tipo de familias si no fuera por su tamaño. Es tan grande que en muchos casos no se recomienda para familias con niños pequeños o en hogares con poco espacio. Se requiere de mucho espacio y no por ser un perro activo, sino que por su tamaño. Al ser tan grandote es necesario darle comodidad y espacios para que pueda moverse sin muchos cuidados y ejercitarse a diario.

Es un perro que tiene un temperamento excelente. Es amable, tierno, tranquilo y amistoso. Tanto sus cachorros como los adultos no suelen ser enérgicos y dicho por muchos propietarios de esta raza tienden a estar gran parte del día echados.

Se llevan bien con otros perros y animales, aunque a muchos de ellos puede llegar a intimidarlos su gran tamaño.

Al ser tan grande hace que no sean adecuados para muchas familias ya que se necesita de un espacio amplio tanto interior como exterior para el animal. A pesar de lo mencionado aquellos que tienen la posibilidad de adoptar un Irish encontrarán una de las mejores compañías.

Salud del Lobero Irlandés

El Lobero irlandés tiene una esperanza de vida menor que la mayoría de las razas caninas. La media estimada ronda los 7 años de edad aunque ha habido casos de criadores que han tenido Irish de 8 y 9 años. El caso de mayor longevidad que se conoce ha superado los 11 años.

Esta raza es propensa a varias enfermedades. Entre las más frecuentes encontramos la displasia de cadera, frecuente principalmente por el tamaño de dicho animal. Esta enfermedad suele afectar principalmente a perros grandes. Es una enfermedad ósea que es hereditaria y puede aparecer a partir de los 4 meses de vida del animal. Provoca fuertes dolores e incluso cojera en el Lobero irlandés.

Otras dos enfermedades a las cuales es propenso el Cazador de lobos y atacan a este animal de una forma muy agresiva son: El cáncer en los huesos y diversos problemas en el corazón como por ejemplo la cardiomiopatía.

Suelen ser propensos a diversos trastornos y enfermedades en el hígado y la vista. Es importante hacerle revisiones de forma rutinaria para poder detectar estos problemas a tiempo y garantizar así un tratamiento a tiempo. En cuanto a la vista lo que más se presenta en esta raza es la atrofia progresiva de la retina.

Otras enfermedades que se pueden presentar en el Lobero irlandés son la enfermedad de Von Willebrand, que acarrea problemas de coagulación de la sangre y la torsión gástrica.

Se han implementado cuidadosos programas de reproducción que han conseguido que muchos de estos trastornos sean relativamente raros en esta raza.

Ejercitación recomendada

El lobero irlandés, si lo comparamos con el resto de los perros de una talla similar es bastante activo y sorprendéntemente rápido y ágil. Un lobero irlandés adulto sano necesita aproximadamente, dos horas de ejercicio diarios. Con el fin de prevenir problemas óseos futuros hay que poner la máxima atención para que estos canes de jóvenes no hagan nunca excesivos ejercicios y no sobrepasen su peso ideal. El sobrepeso suele ser uno de los principales factores que afectan sus articulaciones y huesos.

Es importante controlar el ejercicio durante épocas de temperaturas altas. Los Irish soportan el frío a la perfección pero son muy sensibles a las temperaturas altas. Se recomienda disminuir el tiempo de ejercicio, la intensidad o incluso suspenderla si las temperaturas son excesivas.

Nutrición en el Lobero

Los perros de raza gigante, además de tener mucho apetito, requieren que se tenga mucho cuidado con las proporciones adecuadas de minerales y vitaminas que se le dan a diario. Distinto a otras razas, ya que una ineficiencia de alguna de estas puede traer problemas más complicados como por ejemplo ocasionar problemas muy serios en sus articulaciones y cartílagos.

Hay que tener en cuenta que el lobero irlandés es propenso a la hinchazón y a los problemas estomacales, entre ellas la torsión de estómago, por lo que conviene que sus raciones sean pequeñas y frecuentes para minimizar mucho los posibles riesgos. Esto evitará que el perro coma rápido y trague bocados sin masticar y favorecerá a prevenir dicha complicación.

Es importante, para evitar riesgos de torsión de estómago que los animales no realicen ejercicios, corran o hagan alguna actividad después de haber comido. Esto aumenta bastante las probabilidades de que se produzca una torsión de estómago.

Un Lobero adulto, macho, consume aproximadamente 800 gramos diarios de alimento balanceado o pienso diarios. Las hembras adultas rondan los 650 gramos de alimento diarios.

En la etapa de su vida que más comida suelen ingerir es en la de crecimiento que va entre los ocho meses y los 15 meses de edad. Los machos llegan a superar el kilo de alimento ingerido por día cuando atraviesan esta etapa.

El Lobero Irlandés crece a partir de los tres meses y hasta llegar a los ocho meses de edad crece a razón de 10 kg por mes. Es un perro que hay que tener muy en cuenta su sobrepeso debido a que se pueden dañar sus articulaciones y huesos con facilidad.

Aseo recomendado

El pelaje áspero y duro del lobero irlandés necesita muy poco mantenimiento, bastando con un cepillado un par de veces a la semana.

Los baños no suelen ser algo sencillo por su tamaño excesivo. Si a ello se le suma un ejemplar que no disfrute del agua o los baños será una tarea difícil de llevar adelante que muchos de sus dueños delegan a profesionales. Con un baño cada tres meses suele ser más que suficiente si se le aplican los cepillados semanales para su mantenimiento.

Tener en cuenta que este perro soporta muy bien el frío pero el calor es su gran enemigo. Por lo tanto es recomendable frecuentar un poco más los baños en épocas de grandes calores.

Imágenes de Loberos Irlandeses

Características generales

El lobero Irlandés es junto al Gran Danés el perro de mayor estatura que existe en el mundo en la actualidad.

Tienen un hocico puntiagudo y ojos que tienden a ser almendrado oscuro. Su cuello es largo y musculoso acompañado por un pecho compacto y desarrollado y posee unas orejas pequeñas. Su cola es de gran tamaño con curvatura en el final de la misma.

En cuanto a su pelaje este es fuerte, duro y semi corto. Los colores más frecuentes en perros de esta raza son el gris, el blanco, el negro, el atigrado y el leonado.

Reconocimientos de asociaciones:

Clasificación de la AKC

Clasificación de la UKC

Más fotografías de Loberos

Calificaciones
Fecha
Contenido
Características generales de la raza y cuidados correspondientes
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