Leonberger

Origen del Leonberger:

La raza de perros Leonberger es originaria de Alemania, precisamente de la ciudad de Leonberg situada a pocos kilómetros de Stuttgart en la región de Wuntemberg, motivo por el cual lleva ese nombre la raza. Es un moloso que no tiene bien definido en el tiempo su origen pero se estima que deriva de cruces entre él San Bernardo y el Gran Pirineo producidos a principios del siglo XIX.

Hay quienes afirman que su domesticación es mucho más antigua, incluso hay escritos de Marco Polo en donde menciona un tipo de perro con características similares. Se cree que él perro a quien se refiere Marco Polo es el Dogo del Tibet, un perro catalogado como su antecesor con características muy similares al Leonberger actual.

También es importante mencionar la existencia de escritos del año 1625 en donde se describen ejemplares que bien podrían ser Leonberger. Los escritos provienen de Austria y serían de un entorno cercano a los del príncipe de ese país. Sí bien existen datos más que suficientes para afirmar que los comienzos del Leonberger son entre los siglos XVII y XVIII, la realidad es que todos se apoyan en un estudio hecho por Werner Jocker a principios de la década del sesenta.

Jocker desarrolló en su estudio las consideraciones que había que tener en cuenta para domesticar a éste animal e hizo hincapié también en la historia de está raza. Afirmando que él surgimiento de esta raza se remonta al siglo XIX, Jocker también afirmó en sus escritos que la raza deriva de la cruza de un macho San Bernardo y una hembra de raza Terranova de tipo Landseer. Posteriormente las crías fueron cruzadas con machos de la raza Gran Pirineo obteniendo finalmente el famoso Leonberger que conocemos al día de hoy.

Según Jocker el primer perro Leonberger nace en 1946 y él creador de la raza fue Heinrich Essig, un consejero municipal que tenía una gran adoración por los animales. La realidad sobre éste estudio hecho por Joker y que muchos consideran como referencia ha tenido también muchos detractores ya que parece imposible genéticamente obtener de las cruzas mencionadas anteriormente un ejemplar como él Leonberger.

Lo que sí se puede afirmar es que Essig fue el encargado de hacer que la raza de Leonberger invada toda Europa en pocos años. Durante éste Siglo supieron adoptar un Leonberger personalidades como él Zar Nicolás y Napoleón III. Incluso en esos años estos ejemplares llegaron hasta otros continentes como él americano y él asiático.

Carácter y personalidad del Leonberger:

El Leonberger es un perro grande, fuerte y musculoso que a la vez tiene una gran elegancia. Se caracteriza principalmente por su tranquilidad y su vivaz temperamento. Los Leonberger suelen tener mucho entusiasmo y hacer todas las actividades diarias con pasión y mucho ánimo.

En cuanto a su comportamiento como perro del hogar o perro de familia el Leonberger se adapta a diversos escenarios de la vida actual y es un amigo y compañero muy agradable que puede ser llevado a todo tipo de lugares sin generar ningún tipo de problemas. Además es un perro que se llevará bien con los niños ya que no es para nada agresivo y es muy juguetón. Como perro de compañía además de ser agradable es obediente y sabe controlar perfectamente su tamaño y su fuerza.

Esta raza tiene un valor muy grande y es por eso que encontraremos definiciones sobre ella que afirman que estos perros son intrépidos y enfrentan con facilidad todo tipo de situaciones que se le presenten, sean de peligro o no. Tienen una gran capacidad de aprendizaje y atención, es guardián y se adapta perfectamente a convivir con otros perros y mascotas por más de que no se hayan criado juntos.

Ideal para familias con niños pequeños por su naturaleza de perro rescatista y por su carácter equilibrado.

Imagenes del Leonberger:


Salud y posibles enfermedades:

Como todo perro de gran tamaño el Leonberger está expuesto a contraer varios tipos de enfermedades. Entre las que más se presentan por su raza tenemos las siguientes:

Torsión gástrica:

Es uno de los problemas más serios y que se presenta con una frecuencia considerable. Es típico en razas gigantes y la definición de esta enfermedad es cuando el estómago se tuerce o se da vuelta sobre su propio eje bloqueando el conducto que conecta el estómago con el esófago. El animal presentará salivación excesiva y recurrentes ganas de vomitar sin lograr hacerlo. Se requiere llevarlo de inmediato a un veterinario ya que de no tratarse deriva en la muerte del animal.

Displasia de cadera:

Es hereditaria y producida por una malformación de lo huesos y articulaciones que unen al fémur con la cadera. Es imprescindible controlar la ejercitación en edades tempranas y hacer revisiones después del cuarto mes de vida para tratar a tiempo dicha enfermedad.

A lo largo ocasiona problemas en la movilidad del can.

Hipotiroidismo:

Baja producción de la hormona tiroidea que termina afectando al Leonberger en su estado de ánimo, aumento considerable de peso y necesidad constante de estar en sitios cálidos.

Es una enfermedad que puede controlarse fácilmente pero para ello hay que identificarla.

Problemas oculares:

Es común que se presente el Entropión que es cuando uno o sus dos párpados se giran hacia adentro provocando que las pestañas del animal causan una irritación en el globo ocular. Atrofia de la retina que puede acabar, si no se trata, en la ceguera del animal adulto. Entre otras enfermedades comunes relacionadas con la vista tenemos las cataratas y pérdida del cristalino del ojo que también acaban con la ceguera del animal si no se tratan.

Parálisis o polineuropatía ancestral:

Causa degeneraciones grandes en el sistema nervioso del animal. Se puede identificar debido a que cambia su ladrido, jadea constantemente, está echado gran parte del tiempo y suelen tener tos después de comer o tomar agua. Los síntomas que suele tener el animal principalmente son el cansancio constante y la debilidad en los músculos de sus extremidades.

Alimentación y dieta aconsejada:

Es imaginable debido a la complexión de su cuerpo que estos animales suelen ingerir grandes cantidades de alimento. Así y todo hay que prestar mucha atención a lo que se le da de comer y a las cantidades que se le dan a estos animales ya que son propensos a engordar.

En cuanto a su alimentación hay que tener atención y brindarle una cantidad equilibrada de vitaminas, minerales y nutrientes que estos animales necesitan procurando que tanto sus huesos como sus cartílagos se encuentren en condiciones óptimas.

Considerando que los Leonberger tienden a sufrir problemas tales como torsión gástrica siempre se recomienda que sus alimentos sean dados en raciones pequeñas y con una mayor frecuencia. El darle dos raciones diarias de gran volumen aumentará las probabilidades de que contraigan dicha enfermedad al igual que hacerlos ejercitarse al poco tiempo de terminar de comer. Igualmente para evitar estas complicaciones, se recomienda controlar su hidratación y verificar que no ingieran grandes cantidades en una sola toma.

Ejercitación recomendada:

Los Leonberger suelen ser perros obedientes por lo que su entrenamiento no resulta nada complicado. El único problema que se puede presentar en la ejercitación de los perros de esta raza es en el tiempo que demandan y la gran energía que tienen.

Entre los ejercicios más recomendables para esta raza están todos aquellos que sean en el agua, ya que es un perro que disfruta mucho del agua y nadar, todos aquellos ejercicios que lo hagan correr y saltar y todos aquellos que se puedan realizar con pelotas y otros juguetes caninos.

Los Leonberger son considerados los perros más fáciles de entrenar en tareas de rescatistas y son aptos para aquellas familias primerizas. Algo que no sucede con otros perros de razas gigantes.

Complementar el ejercicio con paseos siempre es una buena opción ya que son canes amantes de la compañía de sus seres cercanos. Esta actividad debe repetirse con frecuencia principalmente cuando habitan en casas que no son lo suficientemente amplias para ellos.

Aseo:

Hay que tener en cuenta que el pelaje del Leonberger es muy voluminoso y por lo tanto requiere de bastante cuidado. Su pelaje largo y espeso suele enredarse con bastante facilidad por lo que los cepillados diarios o por lo menos una vez cada tres días son muy necesarios. Para extraer el pelo muerto y que su pelaje luzca brillante y reluciente por un lado y para evitar la formación de nudos y enredos por el otro.

El Leonberger realiza dos y hasta tres mudas de pelo al año. Tener siempre en cuenta que esto puede variar dependiendo la zona donde habite dicho animal ya que en áreas de temperaturas más altas puede incluso a realizar una o dos mudas más de su pelaje al año.

El cepillado del Leonberger es esencial no solo para que luzca bien y limpio el animal, sino que de no hacerlo con la frecuencia correspondiente pueden ocasionarse problemas en la piel del can.

Se recomienda revisar de forma periódica el pelaje del animal en cuanto a la presencia de ácaros, garrapatas y pulgas ya que por su denso pelaje puede dificultar la detección de los mismos.

En cuanto a los baños con agua templada se recomienda realizarlos cada seis semanas en lugares de temperaturas altas y cada ocho o diez semanas en zonas donde las temperaturas sean más bajas. Cuando se realizan los baños procurar prestarle mucha atención a los los productos que se utilizan en el lavado ya que pueden ocasionarle alergias o irritaciones en su piel y los oídos debido a que son propensos a contraer infecciones en ellos.

Mas fotos del Leonberger:


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